• Susan Pick

Pinta fuera de la raya: ¡no hay que dar nada por entendido!

Updated: Oct 15, 2020



Pinta fuera de la raya: ¡no hay que dar nada por entendido!


¡En la vida nunca hay que dar nada por sentado! Esta es la pequeña historia de mi amiga Ana, el chile piquín y su divorcio. Ah, y de cómo se atrevió a pintar fuera de la raya…


Todo con gratitud.


Platicando con mi amiga Ana, un día salió el tema de por qué se había divorciado. “Tan linda pareja que hacían”, le comenté (¡típico comentario tonto!).

Porque nunca le pude atinar al chile piquín, me respondió.


¿Quéééééééééééééé?


Te explico. Mi marido tiene un gusto especial por el chile piquín. A todo le echa. Sabiendo cuánto le gusta, desde novios yo me esmeraba por conseguirle ricos chiles piquines. Las respuestas que daba eran: "Nooooo Ana, este pica mucho", "Ana, a este le falta sabor" , "Anaa, ¿qué onda contigo?, nomas no le atinas", "Oye Ana, es clave paque sea bueno el chile piquin que combine mínimo seis chiles", "Ana, este sabe solo a guajillo, no seas coda, échale de varios", "Anaaa…este está saladísimo", "Ana guacala… te salió lo gringa de tu mamá, esta sabe a Salsa Tabasco", "Ana, obvio, nomas no sabes preparar chile piquín, "Ana, deberías ir a nuevos mercados de chiles", "Ana, ¿por qué no te quedas con el marchante que ya conoces, en vez de andar experimentando…?", "Me choca que no te importo, si te importara me harías caso...”


Así como con los chiles piquines, su marido era incapaz de mostrar gratitud, todo lo daba por entendido o aun peor, la criticaba.

¡Oraleeeeeeeeeeeeeeeeee!


Continuó explicándome: así como con los chiles piquines, su marido era incapaz de mostrar gratitud, todo lo daba por entendido o aun peor, la criticaba. Si ella lo cuidaba cuando estaba enfermo (“estoy súper mal y ora resulta que necesitas hablarle por teléfono a tu mamá", "hablaste con ella la semana pasada… obvio no te importo”), si ella se arreglaba lindo para salir con él (“pareces piruja… qué onda con el atuendo y el maquillaje”), ella le escribió su tesis porque él es disléxico (“es lo mínimo que puedes hacer)…


Y así después de 22 años de casada, Ana por fin se decidió a empacar sus hijos, sus libros y su ropa y mudarse a un mundo que no diera por entendido a otros y supiera mostrar gratitud.




14,509 views0 comments

Recent Posts

See All