• Susan Pick

Pinta fuera de la raya ¡y aléjate del “yo-yo”!



¿Qué hacer si vives con alguien controlador?

Él se llama David. Ella Yolanda, aunque la conocen como Yo-yo-landa. Llevan 10 años de casados y su relación está controlada con por ella. Ella dicta, ella decide, ella manda. ¿Qué pasa cuando un buen día él decide PINTAR FUERA DE LA RAYA y poner límites? Aquí te cuento la historia.


Andrés y Yolanda (le dicen Yo-yo-landa) llevan diez años casados. A él le parece fantástico todo lo que ella dice y hace. Él vive para y se desvive por ella. Yo-yo-landa está acostumbrada a que se hace lo que ella dice, cuando ella lo dice y como ella lo ordena. Ese fue el ejemplo que tuvo en casa. Su padre, Antonio, simplemente no escucha a otros, siempre está en sus necesidades, sus deportes, sus amigos, su comida, todo lo que él quiere. La mamá acepta todo y no tiene ni ha tenido jamás una vida propia. Dejó la carrera por él, dejó el trabajo porque él le decía que la necesitaba siempre en casa, veía de vez en cuando (cuando Antonio lo autorizaba) a sus amigas, pero ahora cada vez menos. Su propia madre tristemente la describe como “la jerga de Antonio”. A Yo-yo-landa le dicen la “yo-yo”. “Yo hago mucho ejercicio…  ¡soy súper activa!”, “Yo quiero soufflé de queso… pero suizo”, “Yo soy la presidenta del club de los papalotes”, “Yo soy la mejor mamá del mundo”, “Yo hago el mejor pastel de espinaca”…. Yo, yo, yo.


Y lo de menos es que hable tanto de sí misma. Una de las cosas con las que sus amigos ya no pueden ni quieren tolerar es que secuestra las pláticas. Si una persona platica acerca de algún logro que tuvo, Yo-yolanda inmediatamente interrumpe con algún logro suyo; si alguien habla de algún político, Yolanda enseguida responde con alguna historia suya en relación a un político más famoso y poderoso. Cuando sirve algo de comer se asegura de decir “Yo cocine este delicioso  pavo”, “Niños yo les traje este pastel… ¿verdad que es el mejor?”; cuando compra algo no dice simplemente “traje esto”…. Hace un gran show diciendo “yo compré esto y yo creo que deben todos verlo, ¿qué les parece esto que yo compré?”.

Si una persona platica acerca de algún logro que tuvo, Yo-yolanda inmediatamente interrumpe con algún logro suyo; si alguien habla de algún político, Yolanda enseguida responde con alguna historia suya en relación a un político más famoso y poderoso.

Bastante incómodo le resulta a toda la familia (bueno… no a todos, porque los niños parecer que lo ven normal). Ha construido un “círculo de admiradores y servidores de mami”. Andrés está empezando a despertar, se está empezando a dar el permiso de expresar desacuerdo y de exigir sus derechos; cada vez le incomoda más que él no cuenta. Si él se enferma él consigue sus medicamentos, si él tiene frío pues que se las arregle buscando su cobija, si tiene hambre que vaya al súper, si él tiene mucho trabajo, ni modo porque Yo-yo-landa tiene más. Los niños solo conocen ese ejemplo de mamá. Todavía no se dan cuenta del egocentrismo, egoísmo y control que su madre ejerce sobre ellos. Ellos todavía ven como normal no ser vistos, no ser tomados en cuenta. La única y lo único que cuenta es Yo-yo-landa.


Pasaron 16 años antes que Andrés se atreviera a pintar fuera de la raya. Un buen día empacó a sus hijos, su ropa y libros y se fue de la casa. Cuando les explicó a sus hijos las razones de esto, uno tras otro dijeron cosas como: “Hace mucho que pensaba yo, ¿por qué papi no se va de la casa?”, “Papi, yo pensaba que eso era normal, pero sentía muy feo”, "¿Papi ahora ya vamos a contar todos?.”


Hace seis meses que se atrevió a pintar fuera de la raya. Los niños son otros… son seres libres y responsables (toman sus propias decisiones y responden por las consecuencias de estas en lugar de estar esperando la aprobación y seguramente, desaprobación de Yo-yolanda).  Andrés es otro… vieran su sonrisa, vieran como nada más rápido, corre con alegría…. Comenta: “Uno no ve hasta que se decide a ver…. ¡Porque me tardé tanto!”.



11,598 views0 comments

Recent Posts

See All